La mineria sostenible continúa consolidándose como uno de los principales desafíos y oportunidades para la industria del cobre en Chile. En este contexto, Minera El Abra presentó su Informe de Gestión Social y Ambiental 2025, destacando importantes avances en producción, seguridad, gestión ambiental, empleo regional y uso de energías limpias.
La compañía, ubicada en la Región de Antofagasta y controlada por Freeport-McMoRan (51%) y Codelco (49%), informó que durante 2025 produjo 91.376 toneladas métricas de cobre, manteniendo altos estándares operacionales y reforzando su compromiso con una minería más responsable.
Producción eficiente para una minería sostenible
Durante el año, Minera El Abra alcanzó exportaciones por 92.965 toneladas métricas de cobre y logró la mejor calidad histórica de sus cátodos, con una pureza superior al 99%.
Estos resultados reflejan la importancia de optimizar los procesos productivos sin descuidar los aspectos ambientales y sociales que caracterizan a la mineria sostenible moderna.
La empresa también obtuvo la aprobación ambiental para la Modificación de la Pila de Lixiviación Sulfolix, proyecto que permitirá mantener los niveles actuales de producción hasta 2029.
Seguridad: el mejor desempeño de la última década
La seguridad continúa siendo un pilar fundamental para la sostenibilidad de las operaciones mineras. Durante 2025, Minera El Abra registró una reducción del 34% en la Tasa Total de Incidentes Registrables, alcanzando su mejor desempeño en los últimos diez años.
Además, la compañía superó los 600 días sin eventos de alta energía y redujo en un 29% los incidentes con lesiones respecto al período anterior.
Estos resultados reflejan una cultura preventiva orientada al cuidado de las personas y a la gestión eficiente de riesgos operacionales.
Energías renovables impulsan la minería sostenible
Uno de los aspectos más destacados del reporte fue la certificación, por tercer año consecutivo, de que el 100% de la electricidad utilizada por Minera El Abra proviene de fuentes renovables.
Asimismo, la empresa recertificó su Sistema de Gestión Ambiental bajo la norma NCh ISO 14001, fortaleciendo sus procesos de control ambiental y mejora continua.
La adopción de energías limpias representa un elemento clave para el desarrollo de una mineria sostenible, permitiendo reducir emisiones y avanzar hacia operaciones con menor impacto ambiental.
Impacto regional y fortalecimiento de proveedores locales
El informe también destacó la contribución de Minera El Abra al desarrollo económico de la Región de Antofagasta. Durante 2025, la operación generó 17.558 puestos de trabajo entre empleo directo, contratistas e impactos indirectos, cifra equivalente al 4,9% del empleo regional. Además, trabajó con 679 proveedores locales, logrando que el 34% de las compras de bienes y servicios se realizara dentro de la región.
Estas acciones contribuyen a fortalecer el encadenamiento productivo y a generar beneficios compartidos entre la industria minera y las comunidades locales.
Inclusión y desarrollo del capital humano
La dotación propia de Minera El Abra alcanzó las 1.607 personas durante 2025, incorporando más de 200 trabajadores y trabajadoras en el período.
La participación femenina llegó al 15% de la dotación total y al 16% entre empresas contratistas. Asimismo, el 12,5% de los trabajadores se identificó como perteneciente a algún pueblo originario. Estos indicadores reflejan avances en diversidad, inclusión y desarrollo de talento local, aspectos fundamentales para construir una mineria sostenible con enfoque social.
El futuro de la minería sostenible en El Abra
A pocos años de cumplir tres décadas de operación en la Región de Antofagasta, Minera El Abra proyecta su crecimiento sobre pilares estratégicos como la seguridad, la transición hídrica, las energías renovables, la protección ambiental y el fortalecimiento de capacidades regionales.
La combinación de eficiencia productiva, innovación tecnológica y compromiso ambiental posiciona a la compañía como un referente en el avance hacia una mineria sostenible, capaz de responder a la creciente demanda mundial de cobre manteniendo altos estándares de responsabilidad social y ambiental.
Fuentes: (1)
