Desde el secano de Marchigüe hasta el corazón agrícola de Quinta de Tilcoco, dos productoras de O’Higgins recibieron soluciones de riego sustentable que les permitirán enfrentar la escasez hídrica, optimizar sus cultivos y proyectar el trabajo agrícola que desarrollan junto a sus familias.
O’Higgins, 02 de septiembre 2026. Dos agricultoras fueron beneficiadas por el Concurso de Pequeña Agricultura exclusivo para Mujeres de la Comisión Nacional de Riego, organismo dependiente del Ministerio de Agricultura. Las iniciativas consideran infraestructura y tecnología orientadas a mejorar la eficiencia en el uso del agua y fortalecer las condiciones productivas de las beneficiarias.
El seremi de Agricultura, Carlos Valdés, destacó el impacto que estas herramientas tienen para las familias campesinas. “Estamos llegando con la Comisión Nacional de Riego a cambiar vidas. Estamos trayendo nueva tecnología a las productoras para que tengan una mejor cosecha y todo un éxito en materia agrícola”, señaló.
Por su parte, la Coordinadora Regional de la CNR, Amelia Olea Urrejola, valoró que estas obras contribuyan a mejorar la seguridad hídrica de las pequeñas productoras. “Como CNR estamos muy felices de poder ayudar específicamente con infraestructura de riego que otorgará seguridad hídrica en sectores críticos como el secano y en comunas pequeñas, donde la rentabilidad es fundamental para mejorar la calidad de vida de las productoras”, afirmó.
Marlene Castillo: una pionera del riego sustentable en Marchigüe
En Marchigüe, las condiciones propias del secano representan un desafío permanente para quienes buscan desarrollar una agricultura estable. Marlene Castillo se convirtió en la primera mujer agricultora de la comuna en adjudicarse un proyecto de riego, estableciendo un precedente para otras productoras.
Su iniciativa contempla un pozo, la instalación de un acumulador de agua y un sistema de riego por goteo, complementado con generación de energía fotovoltaica. La combinación permitirá un modelo de riego sustentable, con un uso más eficiente del recurso hídrico y mejores condiciones para el desarrollo de sus cultivos.
“Estoy feliz, contenta, emocionada también porque Dios sabe que yo necesitaba este proyecto”, cuenta Marlene, quien reconoce que uno de los principales cambios será dejar atrás las extensas jornadas destinadas al riego manual y disponer de mejores condiciones para trabajar su predio.
Para el alcalde de Marchigüe, Sebastián Flores, este proyecto representa una señal positiva para la comuna y sus habitantes. “Estamos muy felices de que nuestra comuna sea beneficiada por este gran proyecto financiado por la CNR, a quienes estamos infinitamente agradecidos. Estamos realmente contentos de recibir este beneficio y tenemos la certeza de que va a ser muy bien utilizado con esta beneficiaria, que es la señora Marlene”, afirmó.
Patricia Flores: agricultura familiar con una mirada hacia el futuro
En Quinta de Tilcoco, Patricia Flores representa la continuidad de una tradición familiar vinculada a la agricultura. Actualmente, desarrolla esta actividad junto a su esposo e hijo, proyectando nuevas oportunidades para mantener el trabajo de generaciones anteriores.
Su proyecto permitirá intervenir un predio de 3,14 hectáreas mediante la construcción de un embalse de regulación corta, un desarenador y un sistema de riego por goteo con cinta especializada para el cultivo de papas. Esta infraestructura contribuirá a utilizar el agua de manera más eficiente y favorecerá la implementación de prácticas de riego sustentable en sus terrenos.
“Esto significa harto. No sé si fue suerte haberme sacado este premio, pero estoy muy feliz”, relata Patricia. Quien ahora observa con entusiasmo la posibilidad de continuar cultivando papas, choclo y hortalizas junto a su familia.
Riego sustentable para fortalecer la pequeña agricultura
Las experiencias de Patricia y Marlene demuestran que el acceso a infraestructura de riego puede generar impacto. Ambas agricultoras, desde realidades diferentes, están abriendo camino en sus respectivas comunas y fortaleciendo el desarrollo de la pequeña agricultura en O’Higgins.
Sus proyectos muestran cómo la incorporación de tecnología contribuye a enfrentar la escasez hídrica, optimizar el agua y mejorar las condiciones para trabajar la tierra.
Estas historias también reflejan que la innovación, la perseverancia y el compromiso con la agricultura familiar pueden convertirse en herramientas fundamentales para construir nuevas oportunidades y proyectar el futuro de las comunidades rurales de la región.
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