Solenor inaugura primera planta privada de lixiviación de cenizas en Atacama

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Con una inversión de $4.000 millones, la instalación procesa hasta 4 toneladas por hora de residuos mineros, inertizando arsénico y recuperando metales de alto valor comercial como cobre, plomo, zinc y níquel.

Solenor inauguró en Copiapó la primera planta privada de lixiviación de cenizas de fundición en Chile, marcando un avance en la gestión de residuos mineros peligrosos en la Región de Atacama.

La nueva instalación, que demandó una inversión de $4.000 millones, tiene capacidad para procesar hasta cuatro toneladas por hora de cenizas provenientes de operaciones de pequeña, mediana y gran minería. Su tecnología de lixiviación e inertización por vía húmeda permite transformar el arsénico en compuestos químicamente estables e insolubles, reduciendo la peligrosidad del material y evitando su confinamiento indefinido.

Lixiviación como alternativa para gestionar residuos mineros

Actualmente, gran parte de las operaciones mineras utiliza celdas de seguridad para disponer residuos con altas concentraciones de arsénico. Si bien este sistema permite evitar su dispersión inmediata, no elimina su peligrosidad química a largo plazo y requiere una supervisión permanente.

Sebastián Pérez, gerente general de Solenor, destacó el aporte de esta nueva infraestructura: «Este complejo dota a Atacama de una alternativa que evita el traslado de carga peligrosa hacia otras zonas del país, disminuyendo de forma drástica los riesgos logísticos de la actividad minera». Agregó que la única instalación con capacidades similares es EcoMetals, filial de Codelco en Antofagasta.

Planta de lixiviación obtuvo autorización sanitaria

La planta obtuvo este año el permiso de funcionamiento y operación sanitaria de la Seremi de Salud de Atacama, luego de casi cuatro años de tramitación regulatoria. Pérez valoró el proceso y sus exigencias: «Esta resolución confirma que el proyecto cumple estrictamente con la normativa vigente, asegurando que el buen funcionamiento va de la mano con el respeto irrestricto al bienestar de la comunidad, el entorno regional y la seguridad de nuestros equipos».

Gestión de pasivos ambientales en la minería

La gestión de pasivos ambientales constituye uno de los principales desafíos de la minería chilena, especialmente en el norte del país. Un estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) señala que esta zona concentra el 82% de los depósitos de relaves nacionales.

Aunque la mayoría corresponde a roca estéril, existe un 1% compuesto por metales pesados complejos denominados Compuestos de Connotación Ambiental (CCA), entre ellos arsénico, plomo y mercurio. Estos elementos pueden generar riesgos toxicológicos debido a su dispersión hacia recursos hídricos y ecosistemas cercanos.

Además del tratamiento mediante lixiviación, la planta de Solenor permite recuperar metales de alto valor comercial presentes en las cenizas, como cobre, plomo, zinc y níquel. De esta manera, la iniciativa busca generar una fuente alternativa de ingresos y, al mismo tiempo, disminuir la huella ambiental asociada a la actividad minera en la Región de Atacama.

Fuente: (1)