El director del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, Esteban Domic, compartió sus perspectivas sobre los avances en hidrometalurgia y el potencial de la lixiviación clorurada para la extracción de minerales de cobre durante una conversación con Voces Mineras.
Domic resaltó que las tecnologías basadas en el uso de cloro como elemento clave para procesar minerales podrían ganar protagonismo en los próximos años, especialmente ante el desafío de abordar minerales de baja ley. Según los resultados actuales, se proyecta que en unos 15 años esta técnica podría convertirse en una herramienta fundamental para la producción de cátodos de cobre.
Lixiviación TL
Reconocido por su contribución al desarrollo de la llamada “Lixiviación TL”, Domic subrayó que una fortaleza notable de esta tecnología radica en su compatibilidad con procesos industriales ya establecidos, como la extracción por solventes y la electrodepositación (SX-EW). Esta capacidad de integración tecnológica permitiría, según el experto, no solo aumentar la producción interna de cátodos, sino también reducir la dependencia de exportar concentrados y facilitar la recuperación de subproductos valiosos.
Entre los desafíos históricos asociados a la lixiviación clorurada, el problema de la corrosión en instalaciones que manejan soluciones cloruradas siempre ha sido uno de los más destacados. Domic señaló que los avances en materiales plásticos para bombas, válvulas y tuberías han mitigado significativamente este obstáculo, allanando el camino para el desarrollo tecnológico.
Ventajas lixiviación Clorurada
El experto también enfatizó otra ventaja importante: la capacidad de la lixiviación clorurada para tratar minerales refractarios que presentan dificultades bajo procesos convencionales en ambiente ácido, como los sulfuros primarios, con especial enfoque en la calcopirita. Esta tecnología podría ampliar las opciones disponibles para el procesamiento de minerales complejos desde el punto de vista metalúrgico.
Además, Domic destacó el impacto positivo que tendría reemplazar parcialmente la concentradora tradicional al procesar minerales mediante esta técnica. Entre los beneficios mencionados se encuentran una posible reducción del consumo energético, menores exigencias en los grados de molienda y un aumento del volumen de mineral tratado. También planteó que este enfoque favorece cambios en las leyes económicas de corte y permite mejorar la disposición ambiental de los residuos finales.
Sobre la posibilidad de lixiviar directamente los concentrados para producir cátodos sin necesidad de pasar por una fundición, Domic aseguró que esta alternativa es factible. Según explicó, algunas plantas piloto han logrado niveles altos de solubilización de sulfuros en concentrados en menos de 100 días, con costos competitivos frente a las fundiciones tradicionales y opciones adicionales para recuperar metales como oro, plata y cobalto.
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